“La cazuela con hongos: aspectos sobre su recolección y consumo, con enfoque en México”
José
Alfredo Jiménez-Rubio*
*Alumno de la Licenciatura en
Biología de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
Ahí, en el ambiente que nos rodea; en los bosques,
selvas, llanuras, e incluso, en zonas áridas y semiáridas, se desarrollan unos
seres vivos, sí, seres vivos muy particulares: los hongos. Estos organismos presentan diferentes formas, tamaños y
colores, pero es importante mencionarles que la estructura que generalmente
vemos en el campo, es únicamente la parte reproductiva (lo que equivale a las
flores, en el caso de las plantas que las poseen), llamada esporoma o carpóforo
(Figura 1); el resto del hongo que le ayuda a nutrirse y a expandirse, y del
cual se forman estas estructuras que aquí les comento, se llama micelio, una
red comúnmente blanquecina que se extiende en múltiples direcciones1 (Figura 2). Los hongos
pueden crecer sobre muchas superficies (sustratos), tales como suelo, hojarasca
o humus, madera, excremento, rocas y otros, siendo capaces de digerir casi
todo.
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Y por
supuesto, organismos tan increíbles no podían pasar desapercibidos ante los
ojos de los grupos originarios y mestizos de México y del mundo. Actualmente, gracias
al surgimiento en 1957 de una disciplina científica llamada Etnomicología, que
tuvo sus inicios en México, es posible conocer la relación que existe entre los
grupos humanos y los hongos, ya que permite el estudio de la cultura por los
hongos silvestres. Todo ello se lo debemos en gran parte al trabajo inicial de
un estadounidense, de nombre Robert Gordon Wasson y a su esposa de nacionalidad
rusa, Valentina Pavlovna (Figura 3), así como a las contribuciones siguientes
de varios micólogos y etnomicólogos (estudiosos de los hongos, y, de éstos y su
relación con los grupos humanos)2.
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Figura 3. Robert Gordon Wasson y Valentina
Pavlovna3.
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Este
escrito se enfoca a explicar un poco sobre una de las tantas formas de
aprovechamiento de los hongos por parte de las poblaciones humanas en México,
los llamados hongos silvestres
alimenticios (Figura 4). México se considera como un país micófago, es
decir, con tradición por el consumo de los hongos, por lo que este tipo de
alimento forma parte de la diversidad dietética de los mexicanos3. Es tal su importancia, que
hoy en día se sabe de la existencia de más de 349 especies de hongos silvestres
alimenticios, los cuales son utilizados para comer en el país; pero,
evidentemente, se siguen reportando nuevos registros de hongos alimenticios4. ¡Sin duda, nuestros
antepasados tuvieron que experimentar con muchos hongos para llegar a saber
cuáles eran buenos para comer!, por lo que desde mi perspectiva, merecen
nuestro respeto y gratitud.
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Figura 4. Unos pocos ejemplos de hongos
silvestres alimenticios4.
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Algo
que se debe destacar aquí, es que la temporada de lluvias es la que anuncia
cuándo los recolectores de hongos pueden salir al campo en busca de este
exquisito recurso, pues como ellos mismos afirman, para que estos seres broten
y crezcan, se necesita de lluvias continuas, seguidas de periodos de sol, limitando su presencia a ciertos momentos del año. Las personas llegan a
recorrer largas distancias en busca de los hongos, o bien, pueden recogerlos
cuando llevan a cabo otras actividades (como la búsqueda de leña), debido a que
consideran que al recolectarlos se ven beneficiados económicamente, pues al
usarse para autoconsumo, evitan gastar en carne u otros alimentos con precio
elevado durante esa temporada; y cuando la gente los vende, los ingresos que
obtienen de la comercialización llegan a compararse a los que obtiene un
jornalero4 (Figura 5). Por
otro lado, la actividad de recolección permite la generación de vínculos entre
familias y comunidades5. Adicionalmente,
son un alimento rico en vitaminas, minerales, carbohidratos y proteínas, pero
bajos en grasas; además, contienen unas sustancias llamadas inmunomoduladoras,
las cuales refuerzan las capacidades del cuerpo para defenderse de agentes
infecciosos, causantes de enfermedades4.
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Figura 5. Venta de hongos en
Acaxochitlán, Hidalgo5.
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Claramente se nota la gran relevancia que
tienen los hongos para las personas en muchas cuestiones (salud y nutrición,
economía, cohesión social). Al parecer, hay muchos recursos que nos ofrece la
naturaleza para aprovechar con medida, pero que varios de nosotros no sabemos
cómo hacerlo, ni tenemos el interés por aprender e investigar sobre ello,
¿estaremos haciendo bien?, ¡quizás no! Conocer un poco sobre el aprovechamiento
de los hongos por diferentes grupos humanos me parece indispensable, sobre todo
al considerar que México es el sexto país en el mundo con el mayor número de
grupos originarios (62 grupos étnicos) y muchos mestizos viviendo en zonas
rurales (Figura 6), de los cuales, una buena cantidad conoce y consume hongos
desde tiempos prehispánicos6.
Entonces, ¿por qué no conocer un poco sobre la cultura de la recolección y
consumo de hongos silvestres? Debemos tener presentes los tesoros con los que
contamos en nuestra tierra, de otra forma, no sabremos ni qué contar a nuestros
hijos o a extranjeros, cuando nos pregunten: ¿qué nos distingue como nación?
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Figura 6. Algunos grupos originarios
de México6.
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¿Y cómo le han hecho las personas
para saber todo esto? Evidentemente, para hacer uso de estos recursos, los
grupos étnicos y poblaciones mestizas de zonas rurales, han acumulado a lo largo
de la historia y transmitido saberes profundos, que incluyen entre otras cosas,
la estacionalidad (meses en los que suele haber hongos), ecología (en qué tipos
de vegetación crecen, si están solitos o en montones, en qué tipos de
superficies se encuentran y otras cuestiones), morfología (qué forma tienen) y
biología general (colores, sabores, olores, tamaños y otras características)7. La transmisión de estos conocimientos
entre generaciones y su estudio, es sin duda, un acto que ayuda a que hoy en
día podamos estar enterados de todo este maravilloso proceso de recolección y consumo
de hongos silvestres alimenticios.
También cobra mucha importancia, debido a
que las personas conocedoras de aquellos hongos apreciados y de otros que
provocan intoxicaciones o envenenamientos (causando la muerte en ocasiones),
pueden acercar los deliciosos platillos elaborados con hongos a personas que no
cuentan con los saberes tradicionales que ayudan a distinguir entre ambos casos8. Si usted no sabe
identificar cuáles hongos son buenos para comer, no intente recolectarlos, ni
mucho menos cocinarlos, acérquese con alguien que sí lo sepa y no se arriesgue,
ni arriesgue a su familia. Durante la recolección y la venta de los hongos, las
familias utilizan sus conocimientos adquiridos y diferentes recipientes, como
ayates, canastas, botes o cubetas, costales, bolsas de plástico, rebozos, etc.,
siendo las mujeres las que participan en mayor medida que los hombres en estas
actividades (Figura 7)8.
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Figura 7. Recolección de hongos silvestres
alimenticios5.
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Si se comen crudos, generalmente son
rebanados o desmenuzados, para luego
ingerirse solos o acompañados con alguna verdura o aderezo, por ejemplo, o en
algunos casos, como golosina. En cuanto al consumo de hongos cocidos, aquí
estimado lector, hay muchas posibilidades para su preparación. Algunas de las
formas más comunes para cocinarlos son: asados o tatemados en las brasas o el
comal; sudados en el interior de una hoja de alguna planta; en caldo, sopa o
crema; fritos o guisados, en ceviche, tinga e incluso como harina para la
elaboración de tortillas sencillas o de mayor espesor; si se acompañan, puede
ser con otros hongos o diversos alimentos en sopas, fritos, en quesadillas, en tamales,
rellenos con queso o picadillo, capeados, e incluso, en atoles; en guisados,
pueden mezclarse con distintos vegetales como el ajo, cebolla, tomate,
jitomate, quelites, etc., y condimentados con epazote, cilantro y chiles de
distintas clases, incluyendo diferentes tipos de mole, con otros hongos o con carne
de cerdo, pollo o res8.
Con estas diversas formas de preparación, se puede notar la enorme cultura culinaria tradicional en torno a este recurso, patrimonio gastronómico de México y de la humanidad, por lo que ¡podemos tener una inmensa cantidad de cazuelas con hongos para degustar!, incluyendo diferentes tipos de hongos y preparados de distinta manera (Figura 8), ¡qué delicia! Bajo estas consideraciones que aquí muestro, me parece fundamental que todo México y el mundo deben conocer sobre la cultura por los hongos silvestres alimenticios, y no sólo de esta forma de aprovechamiento, sino también de los hongos medicinales, con fines espirituales y demás. Nuestro país, con todos sus grupos originarios y mestizos, tiene resguardados todos estos conocimientos, y, nosotros como micólogos y etnomicólogos, estamos tratando de sacar a la luz toda esta información, para que de esta forma, más gente la conozca. Debemos valorar lo que tenemos, apoyar para conocerlo y conservarlo, y por qué no, aprovecharlo de manera adecuada y disfrutar de ello, o, ¿usted qué piensa mi querido lector?
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Figuras 8 y 9. Ejemplos de preparación de
hongos silvestres alimenticios7.
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Por favor, visualice los siguientes videos para reforzar la información del texto.
a
b
c
Referencias
bibliográficas
Texto
1Boa, E. (2005). Los
hongos silvestres comestibles. Perspectiva global de su uso e importancia para
la población. Roma, Italia: FAO.
2Moreno-Fuentes, Á., y Garibay-Orijel, R. (2014). La
etnomicología en México: una introducción al estado del arte. En Á.
Moreno-Fuentes y R. Garibay-Orijel. (Eds), La
Etnomicología en México. Estado del Arte (pp. 3-14). Ciudad de México,
México: Red
de Etnoecología y Patrimonio Biocultural (CONACyT); Universidad Autónoma del
Estado de Hidalgo; Instituto de Biología (UNAM); Sociedad Mexicana de
Micología; Asociación Etnobiológica Mexicana, A. C.; Grupo Interdisciplinario
para el Desarrollo de la Etnomicología en México; Sociedad Latinoamericana de
Etnobiología.
3Villareal,
L., y Gomez, A. (1997). Inventory and Monitoring Wild Edible Mushrooms in
Mexico: Challenge and Opportunity for Sustainable Development. En M. E. Palm e
I. H. Chapela. (Eds.), Mycology in
Sustainable Development: Expanding Concepts, Vanishing Borders (pp.
99-109). Boone, North Carolina, United States of America: Parkway Publishers,
Inc.
4Garibay-Orijel,
R., y Ruan-Soto, F. (2014). Listado de los hongos silvestres consumidos como
alimento tradicional en México. En Á. Moreno-Fuentes y R. Garibay-Orijel.
(Eds.), La Etnomicología en México.
Estado del arte (pp. 91-109). Ciudad de México, México: Red de Etnoecología
y Patrimonio Biocultural (CONACyT); Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo;
Instituto de Biología (UNAM); Sociedad Mexicana de Micología; Asociación
Etnobiológica Mexicana, A. C.; Grupo Interdisciplinario para el Desarrollo de
la Etnomicología en México; Sociedad Latinoamericana de Etnobiología.
5Alvarado-Castillo,
G., Mata, G., y Benítez-Badillo, G. (2015). Importancia de la domesticación en
la conservación de los hongos silvestres comestibles en México. Bosque, 36 (2), 151-161.
6Ruan-Soto,
F., Garibay-Orijel, R., y Cifuentes, J. (2006). Process and dynamics of
traditional selling wild edible mushrooms in tropical Mexico. Journal of Ethnobiology and Ethnomedicine,
2 (3), 1-13.
7
Ruan-Soto, F., Ordaz-Velazquez, M., García-Santiago, W., y Pérez-Ovando, E. C.
(2017). Traditional Processing and Preservation of Wild Edible Mushrooms in
Mexico. Annals of Food Processing and
Preservation, 2 (1), 1-5.
8Moreno-Fuentes,
Á. (2014). Un recurso alimentario de los grupos originarios y mestizos de
México: los hongos silvestres. Anales
de Antropología, 48 (1), 241-272.
Imágenes
1Carles,
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Recuperado de http://boletsifongs.blogspot.com/2012/04/els-bolets-son-els-esser-mes-enigmatics.html
2Gabaldon-Blanquer,
E. J. (2011). La complejidad en la
activación del Reino Fungí. Recuperado de https://cazadoresdebolets.wordpress.com/micelios/
3Haoyan
of America. (2009). Facsimile September
2009 ~ Archaic Revival. Recuperado de http://facsimilemagazine.com/2009/09/index.html
4Ruiz-Quintana,
B. A. (2010). Hongos silvestres
comestibles de Michoacán. Recuperado de http://diversidadycontinua.blogspot.com/2010/08/hongos-silvestres-comestibles-de.html
5Romero-Bautista, L., Islas-Santillán, M. Á., López-Herrera, M., Ayala-Sánchez, N.,
Soria-Mercado, I. E., Portillo-López, A., Raymundo-Ojeda, T., y
Valenzuela-Garza, R. (2015). Los hongos poliporoides de la subcuenca del río
Metztitlán, Hidalgo, México. En G. Pulido-Flores, S. Monks y M. López-Herrera.
(Eds), Estudios en Biodiversidad. Volumen
I (pp. 196-214). Lincoln, Nebraska, Estados Unidos: Zea Books.
6González,
A. (2018). Descubre ideas sobre Grupos
Etnicos De Mexico. Recuperado de https://www.pinterest.es/pin/188166090664492167/
7Mandujano,
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este Festival de Hongos Silvestres. Recuperado de https://www.chilango.com/comida/festival-de-hongos-silvestres/
Videos
aCocineros
Mexicanos. (Productor). (2017). 100%
mexicano: Cómo se obtienen los hongos del bosque [YouTube]. De https://www.youtube.com/watch?v=BU9ZYXo5Ins
btvurbana. (Productor). (2017). TV Urbana Presenta: “Hongos: Manjar de Los Mexiquenses”
[YouTube]. De https://www.youtube.com/watch?v=-qMs3obpUGI
cRocha-Menocal, C. (Productor).
(2017). El Otro México: las nanacateras
otomís [YouTube]. De https://www.youtube.com/watch?v=OSqpQ0YiJ-I









Me gusto mucho!!, es interesante y esta muy completo tu trabajo
ResponderEliminar¡Muchas gracias Lupita!, me alegro que te haya gustado. ¡Saluditos!
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